EMPIRE OF METAL
ICED EARTH
Home
EMPIRE OF METAL
La Historia Del Metal
El Test Del Metalero
Que Es Un Metalero?
Que Es Un Poser?
No ! al Metal Cristiano
Las Nuevas!
Nuevos Cds
Conciertos En Mexico!
FORO METALERO
Chat Metalero
Mp3s De Metal
Videos De Metal
Fondos De Metal
Skins De Metal
Letras De Metal Traducidas
HEAVY METAL
Bandas
Reviews
THRASH METAL
Bandas
Reviews
POWER METAL
Bandas
Reviews
DEATH METAL
Bandas
GRIND
Bandas
Reviews

¡YA VINIMOS Y LO HAREMOS!

Para llegar a la génesis de Iced Earth, hay que situarse en los Estados Unidos de mediados de los ochenta, Indiana, en 1985, cuando un joven rebelde y busca problemas llamado Jon Schaffer decidió crear una banda con unos amigos del colegio.

Desde los cuatro años que ha estado inmerso en el rock gracias a su hermana mayor que lo expuso a los primeros discos de Kiss. Su fascinación aumentó cuando de la misma manera conoció a Black Sabbath, Blue Oyster Cult, Alice Cooper y Deep Purple, entre otras. A los siete compró su primer álbum, Alive! de Kiss, y a los once asistió a su primer concierto de la banda neoyorkina, oportunidad en que conoció a otro conjunto que lo marcaría: Judas Priest. "Nunca había visto algo como eso" días después ya tendría en sus manos Hell Bent for Leather. Pero más tarde con Iron Maiden, aparecería el deseo de dedicarse a la música: "Steve Harris era mi ídolo (...) Cuando Iron Maiden salió me dio vuelta por completo () Quería hacer buenas canciones, no ser un guitarrista superestrella".

Fue en el primer año de secundaria cuando empezó a tocar la guitarra, cuando formó su primera banda llamada The Rose. Aunque no duró mucho, Jon creó el logo de este grupo en clases de arte gráfico y ocupó el mismo estilo de letra que años después luciría su futura banda.

No obstante, la vida era dura en Indiana. Schaffer sentía que allí iba a ser imposible concretar sus pretensiones. Su padre quería que manejara en el futuro el negocio familiar, un bar restaurante en un pueblo del estado, tenía problemas en casa (lo que nunca schaffer a entrado en detalle), vivir no era fácil y su rebeldía le aconsejó dejar su hogar y empezar su carrera musical lejos. Mientras más dificultades tenía con su familia, más se adentraba en el mundo de la música. Este conflicto duró hasta que un trágico hecho le ayudó a tomar la decisión: Bill Blackmon, su mejor amigo desde tercer grado, murió de forma terrible en un accidente de moto. Esto lo marcaría toda su vida en adelante. Así, Jon, de 16 años, tomó sus maletas y partió a Tampa, Florida. De los miembros de la banda de colegio, que luego pasó a llamarse Purgatory, sólo lo acompañó el baterista Greg Seymour, mientras que el resto de los integrantes permanecieron en Indiana porque "no quisieron abandonar a sus mamis".

Jon partió a Florida en 1985, pensando que sería la cuna de una nueva gran escena con Nasty Savage y Savatage, que no se concretaría debido a la vorágine del grunge en Seattle, y francamente porque "viviría en la calle y allá hacía calor". Con Greg llegó a Tampa sin dinero, empezando desde abajo sin absolutamente nada. Por unos meses tuvieron que dormir en el auto y lo habrían hecho por más tiempo si no hubiese sido por un "accidente". Una noche, después de una pelea, borracho y fuera de juicio, Jon estrelló el vehículo en una cabina telefónica al frente de un Burger King. El auto quedó hecho pedazos y causó 35 mil dólares en daños. Afortunadamente Schaffer salió ileso y los policías sólo le dieron un parte por exceso de velocidad. Esto los obligó a romper ventanales y puertas de casas abandonadas para acostarse en el suelo, pero Jon tenía la convicción absoluta de que saldrían adelante: "Fueron tiempos muy duros. Yo casi no sabía tocar la guitarra y Greg apenas podía con la batería... ni siquiera teníamos una. Pero nuestra actitud era: ¡ya vinimos y lo haremos! (...) Quería hacer este sueño realidad por mi amigo muerto... él era mi hermano de sangre, mi mejor amigo y por él yo estaba allá". Habría sido muy fácil devolverse a Indiana, pero eso para Schaffer era admitir el fracaso y renunciar a su sueño.

Pronto buscaron cualquier tipo de trabajo en un local que ofrecía empleos diarios por 20 dólares, desde construcción en edificios, barrer calles en pleno verano, reparar hoyos del pavimento, etc. Sólo en la noche, exhaustos de vuelta de las labores, encontraban tiempo para ensayar y escribir canciones. Así juntaron un pequeño capital que les permitió arrendar un departamento. Ya con un techo sobre sus cabezas, Greg compró una batería y Jon una mejor guitarra y amplificador. Después de ocho meses la situación mejoró, por lo que estaban ya en condiciones de continuar con la banda. Jon contactó al resto de Purgatory que se había quedado en Indiana y llegaron hasta Tampa... pero duraron muy poco. Un día, cuando Jon y Greg llegaron del trabajo, encontraron una nota junto a la puerta que decía -o debió haber dicho: "Arrugamos, nos devolvemos a Indiana". Nunca más se supo de ellos. ARRIBA

NO SE LLEGA AL CIELO SIN PASAR POR EL PURGATORIO

Ahora tenían que encontrar a nuevos músicos. Se les permitió ensayar en una tienda que en ese entonces trabajaban y empezaron a jammear en el tiempo libre. Algunas personas que escuchaban el ruido desde fuera del local, y otras que vieron los anuncios de Jon en el diario, comenzaron a visitarlos. Conocieron a una tal Richard Bateman, quien se ofreció para ser bajista, al guitarrista Bill Owen y Gene Adam como cantante. Esta fue la primera alineación de Purgatory que realmente empezó a tocar en Florida, estado conocido posteriormente como el "Death Metal State" por la arremetida de grupos como Death, Morbid Angel, Obituary y Deicide. Purgatory no se unió al movimiento y propuso un metal melódico y poderoso con influencias más directas de Iron Maiden, Judas Priest y Black Sabbath.

Owen Jon, Gene, Greg y Bateman

La primera presentación de Purgatory fue en la noche de Halloween de 1985, abriendo el show de Nasty Savage. Hicieron actuaciones en varias tocatas en la bahía de Tampa y ganaron un buen número de seguidores. En ese entonces, la imaginería del grupo inspirada en películas de terror era fuerte. Escribían temas con letras gore, se vestían con ropas largas y capas oscuras y llevaban los filmes al escenario. Gene se disfrazaba de Freddy Krueger de Pesadilla, un amigo encarnaba a Jason de Martes 13 y traían bolsas con tallarines, vísceras de vacuno y salsa de tomate y las arrojaban al público. Con estos tipos de actos, Purgatory se ganó el odio de unos y la admiración de otros, pero nadie quedó indiferente.

Sobre estos días, escribe el periodista Sumit Sandra: "Muchas de las otras bandas de la escena pensaban que el camino al éxito era tocar covers y ocupar esa exposición para presentar a la audiencia algunas originales. Jon nunca compartió eso. Pensaba que tocar covers era un boleto directo para transformarse en un grupo de bar".

Fue tiempo de empezar a grabar demos cuando ganaron cierta notoriedad en el círculo metalero de Florida. El primero se llamó Burning Oasis, registrado en sólo cuatro pistas, hecho ese mismo año. Este cassette con cuatro temas, Burning, Jack, Lobatomy y Jason, estuvo demasiado lejos de conseguirle algún acuerdo discográfico, pero les sirvió para conocer a Tom Morris de Morrisound Studios, quien enseguida les ofreció grabar otra maqueta.

Esta vez se ocuparían ocho pistas para Psychotic Dreams, en el que se regrabó Jack y Jason (ahí llamada In Jason's Mind). Este fue seguido por el primer cambio en la banda. Bateman decidió aceptar la oferta de John Cyris de unirse a Agent Steel, conjunto donde encontró prominencia como después también en Nasty Savage. Jon recibió la misma oferta la cual declinó en el acto, porque estaba decidido a seguir su propia visión.

Así llegó el bajista Dave Abell que a la postre sería pieza fundamental en los primeros años del conjunto. Con esta formación grabaron el tercer demo, en menos de cinco meses entre cada uno, titulado Horror Show, que básicamente era el Psychotic Dreams incluyendo el tema Dracula, escrito entre Schaffer y Abell. Purgatory se encargó de hacer las carátulas de estos demos que vendían en cassettes vírgenes en sus shows. Con recursos limitados, hacían el máximo posible. Sin embargo no tuvieron la acogida esperada porque no se ajustaba al Death Metal imperante. Más tarde Schaffer diría: "La prensa dirá con toda seguridad que no somos una banda Death Metal, sino Power Metal (Metal Hammer, enero 1991)". Aunque, cuando bien avanzada la década de los noventa el término Power Metal había evolucionado a lo que se conoce hoy, prefirió no autoencasillarse. "Tenemos tantos elementos en nuestra música que no sería justo".

Desafortunadamente, otro grupo llamado Purgatory, de Cleveland, para nada familiarizado con el metal, había ya lanzado un álbum con un sello de cierta importancia. Intentaron en 1987 con Purgatory 60 y, en vez de grabar demos, hacer una promoción mejor y mayores producciones en los shows. Flyers con ilustraciones, mejores artworks para sus maquetas, chapas con el logo, incluso poleras de Psychotic Dreams. El show que hacían cuando eran el número principal duraba cerca de dos horas, en una tarima que incluía cortinas negras y grandes pendones, criptas de piedra y tumbas en el escenario, una batería enrejada y con calaveras, hasta incluso pirotecnia. Un gran espectáculo si se comparaba al resto de los conjuntos de la escena.

El último show de Bill Owen fue en enero de 1988, quien dio lugar a otro miembro fundamental: Randy Shawver, el guitarrista líder que se transformó en el socio de composición de Schaffer en los primeros discos. Sin embargo toda la parafernalia del grupo en vivo fue en vano. Cinco meses después, Schaffer cayó en cuenta que el "cambio de nombre" a Purgatory 60 había sido poco efectivo, así que no le quedó más alternativa que buscar otro, el cual lo encontró sin problemas. Bill, el gran amigo de la niñez y adolescencia de Jon, ahora muerto, le había sugerido un título que el guitarrista lo había desestimado. Pero en una forma de honrar su memoria rebautizó al grupo como hoy se le conoce: Iced Earth. ARRIBA

LA ENTRADA AL REINO CONGELADO

El 25 de junio del '88 fue el debut del grupo con su nueva etiqueta para luego concentrarse en grabar su cuarto demo. Los músicos y las canciones eran mejores, por lo que había que empezar a tomar el asunto de forma más seria. Tom Morris, productor de Morrisound Recording Studios de Tampa, se acercó otra vez a Iced Earth y los asesoró para sacar un demo de buena calidad que fuera considerado por la prensa y pudieran conseguir algún contrato.

Randy, Jon, Gene,
                           Greg y Dave



Enter the Realm
se grabó en 1989 y consta de seis pistas entre las que se encuentran el clásico tema-himno Iced Earth, Nightmares y Curse the Sky entre los más destacados. El conjunto se encerró por un largo período y gastó una buena suma de dinero con el convencimiento de que si lo hacían bien, se les abrirían varias puertas. El demo gozaba de una calidad de producción de un LP, con una presentación que incluía portada a todo color.

Iced Earth
manufacturó de manera independiente mil copias, 500 para distribución a sellos, medios y todo tipo de contactos en Norteamérica y, por qué no, en Europa. La otra mitad fue para la venta. Jon llegaría con cantidades groseras de demos al correo para enviarlos a todos los lugares imaginables.
Y funcionó. Enter the Realm tuvo una espléndida acogida en el medio underground especializado, sobre todo -y sorprendentemente- en Alemania. Enviaron una cinta al editor de Rock Hard y la revista le otorgó el premio de demo del mes y, más tarde, demo del año, además de pedir permiso para venderlo con una de las ediciones.

Otra copia llegó a Robert Kampf de Century Media Records en Alemania. Cuando vio la calidad de la música y al darse cuenta de la difusión que Iced Earth tenía en el país teutón con Enter The Realm, decidió ofrecerles un contrato. Jon no había presupuestado que desde el otro lado del Atlántico salieran ofertas porque lógicamente hubiera esperado entablar negociación sólo con sellos americanos, pero la oferta de Century Media era la mejor... la reacción del público germano había sido muy buena por lo que no era "tan malo" firmar con una casa discográfica no estadounidense. Así lo hicieron entonces en enero de 1990. "La principal razón de por qué nos contrataron -explica ahora Jon- fue gracias al trabajo de las guitarras que Randy y yo hicimos que se ha transformado en nuestra marca registrada". Sobre su estilo característico de galopeos desenfrenados, Schaffer se refiere: "Lo desarrollé solo. Nunca tomé clases, empecé a experimentar con las cuerdas bajas, el palm muting y eso. Nunca nadie me enseñó cómo tocar en realidad".

Recién en 1997 decidió tomar sus primeras clases porque "puedo imaginarme todo en mi cabeza y sé cómo tienen que ir en la guitarra, pero no por qué van así (...) Quiero saber por qué hago las canciones que hago (...) No sé nada de escalas -decía en ese entonces-. Ahora aprenderé algunas para aumentar mis conocimientos (...) pero seguiré siendo un guitarrista rítmico".

A un mes antes de lograr la firma, Greg Seymour, el baterista y miembro fundador, dejó el grupo. Mike McGill, ingeniero eléctrico encargado de la iluminación (sí, ya contaban con roadies) quien conocía los temas que grabarían en el álbum, tomó las baquetas. Con esta formación (Schaffer, Adam, Shawver, Abell y McGill), Iced Earth entró a grabar el primer disco que sería conocido simplemente como Iced Earth. ARRIBA

LA CONQUISTA DE EUROPA

El álbum se grabó rápidamente con un presupuesto de ocho mil dólares en 1990, donde habían grabado Enter the Realm, y fue lanzado en noviembre en Europa y a principios del año siguiente en Estados Unidos, ambas con dos portadas distintas. En él se escuchan ocho cortes de los que destacan Iced Earth, Colors y When the Night Falls. Schaffer recuerda: "La calidad de la producción es realmente mala (risas) y el performance en varios aspectos también lo es... pero tiene actitud y eso definitivamente tocó a muchas personas".

Con el resultado final de Iced Earth, Jon se preguntó si es que se habían apurado al sacar tan rápido el primer álbum, pero el tiempo demostró que no pudo haber sido mejor momento. No tanto por el disco, sino por el tour que hicieron por Europa teloneando a Blind Guardian, banda con la que Jon empezaría un fuerte lazo de amistad (más tarde hablaría de Hansi como su "hermano"). Para un joven que vivió en Indiana y pasó un gran período de prueba personal en Florida, saltar de América al continente viejo para hacer la primera gira era mucho más de lo esperado. Durante el primer show en Hamburgo, mientras Jon y el grupo estaban en backstage, los mil fanáticos presentes empezaron a corear el nombre de la banda. Cuando salió Iced Earth a tocar, el público, enloquecido, cantó los temas a todo pulmón de principio a fin. Jon estaba extasiado, "ha sido la experiencia más fuerte de mi vida". Lo mismo, quizá hasta más, fue en Grecia. El sueño a largo plazo empezaba a asomarse en la realidad.

Además de ser un gran momento gracias a la gira europea con Blind Guardian, banda con la que entablaron una amistad que hasta ahora los une, lo fue también porque Schaffer aprovechó esos meses de emociones para escribir material para el segundo disco. "Estaba tan motivado por el tour que comprendí que algo muy bueno tenía que salir de esto".

Iced Earth conquistaba Europa, pero en Estados Unidos, el disco casi no vendía... La banda continuó ganando adeptos en el extranjero, y también reconocimientos. Rock Hard calificó a Iced Earth como álbum del mes.

Terminada la aventura, Schaffer se dio cuenta de cómo había crecido musicalmente, de la calidad de las canciones que estaba creando y de que los demás integrantes también habían mejorado... pero otros no. Vio que lo más probable era que Gene Adam no fuera capaz de cantar lo que él tenía en mente. Le pidió que tomara clases de canto, pero como no accedió, Schaffer lo echó. Así mostró por primera vez lo inflexible que es para exigirle lo mejor a los músicos que lo acompañan: "La gente no ve a las bandas como un negocio, pero lo es. Si haces el trabajo bien, te pagan. Si no, te vas". Después, Schaffer "contrató" al vocalista de Quasimoto, John Greely, ante el escepticismo de los fanáticos europeos.

Así dejó en claro que él no había vivido terribles meses en vano y que tenía el legítimo derecho de hacer y deshacer como se le diera la gana en su banda. A su vez, por problemas personales Mike McGill también se iría, aunque hasta hoy siguen siendo muy buen amigo con Schaffer, y vino en su reemplazo Richey Secchiari para la batería, recomendado por Greely. ARRIBA

EL HOLOCAUSTO DE LOS ÁNGELES

El excelente 1991 se reflejó en el segundo disco de Iced Earth: el inspiradísimo Night of the Stormrider (1992), primer trabajo conceptual del grupo. Trata de una persona que se siente traicionada por el cristianismo y se revela. El poder oscuro lo transforma en el poderoso, temido y malvado Stormrider, que se encarga de traer el Apocalipsis al mundo y que por las acciones cometidas acepta su destino de pasar la eternidad en el Infierno.

Pero no todo podía salir bien. Rick Borstelman, el mismo que había hecho la de Iced Earth versión norteamericana, aquella del ángel caído, ahora se mandó un papelón con Stormrider, haciéndolo ver como un anciano con cimitarra, electrocutándose la mano y a punto de caerse de un caballo blanco con cara de inepto y estornudando. Fue rechazada y se trabajó rápido en otra que tampoco satisfizo a Jon, pero que fue puesta en las copias iniciales del LP en Europa. No se esperó casi nada a que saliera semana después la definitiva.

Stormrider fue un gigantesco paso hacia adelante. Los riffs, baterías inalcanzables y las canciones de ambiente épico oscuro hicieron del segundo álbum de Iced Earth uno de los más sólidos trabajos de la banda hasta ahora. Casi todos los temas del álbum se transformaron en clásicos: Angels Holocaust, Stormrider (con Schaffer en las voces), The Path I Choose, Desert Rain y las inconmensurables Pure Evil y Travel In Stygian.

Los europeos lo aclamaron. En Estados Unidos algunos temas fueron puestos en la radio, entre medio de las tonadas Death Metal, e irrumpió en Japón donde recibió excelentes calificaciones. De hecho Night of the Stormrider ha sido el disco más vendido en ese país y tuvo el honor de ser el más exitoso de Iced Earth en todo el mundo hasta 1998.

Con un disco de estas proporciones se prepararon para la próxima gira europea... ni pensarlo aún en hacerla por Estados Unidos. Secchiari, quien sólo se había comprometido para grabar el disco, dejó su lugar a Rodney Beasley para la gira, pero eso no fue nada. En este instante, cuando la banda tenía la capacidad y ganas volar los techos de todos los gimnasios por donde pasaran, los verdaderos problemas empezaron a cruzarse, factores externos que significaron el comienzo de los años más espantosos de Iced Earth

El invierno europeo entre 1992 y 1993 había sido uno de los más duros. Hace 60 años que no se sentía tanto frío en Alemania... Y Iced Earth, de gira, con Blind Guardian nuevamente, se movía de una ciudad a otra con un auto en pésimas condiciones, que quedaba en pana cada vez que se encendía el motor. Ni siquiera tenía calefacción. Con ese cacharro que Century Media entregó a una de sus bandas estrella, tuvieron que atravesar Europa.

Secchiari, Greely, Schaffer, Randy y Dave

Pero el asunto fue mucho más allá de la anécdota del auto. Estos tipos de tratos incómodos por parte del sello a la banda se sucedieron una y otra vez en el tour, hasta que Schaffer comprendió realmente el asunto: "Vendíamos un montón de discos, nos seguían en todas partes, pero ganábamos prácticamente cero. No había plata". Fue natural entonces para Jon preguntarse qué pasaba. Y respuesta que encontró fue la siguiente: Según él, Century Media se estaba quedando con todas las ganancias mientras Iced Earth hacía el trabajo sucio gratis. La compañía aprovechó el buen momento del grupo para salir de los serios problemas económicos que en ese tiempo atravesaba. En cierto modo, la justa recompensa de todo lo que Jon había pasado en Florida antes de grabar el primer álbum había caído en manos ajenas.

De vuelta en Estados Unidos el muy descontento líder de la banda entregó un ultimátum a Century Media: mientras no mejoraran las condiciones no iría a grabar más discos ni tocar más shows. "Decidimos no hacer más álbumes con ellos hasta que cambiara toda esta mierda. Aunque no vendiésemos tantas copias, tenían que pagarnos igual".

El sello no estimó necesaria una renegociación y demoró en percatarse de lo serio de la amenaza y determinación del guitarrista. 1993 llegaba a su fin y Schaffer seguía firme en su postura. Pero como Iced Earth era uno de los grupos que mantenía a flote a Century Media y las ventas del álbum habían sido muy buenas, la compañía cedió, tomaron una actitud más profesional y Jon Schaffer logró mejorar la situación.

Llegó 1994 y se prepararon para grabar entonces el atrasado tercer disco. Pero estos años de "huelga" se había concretado un cambio importante. Durante la gira, el cantante John Greely había mostrado, a los ojos de Schaffer, que era imposible trabajar con él. El círculo de fanáticos comenta que Greely era racista y que durante los shows en Europa hacía comentarios de muy mal gusto contra los judíos. La banda pensó que podrían hacerlo cambiar de parecer al llevarlo a recorrer el campo de concentración de Dachau, Alemania. Pero esto sólo hizo empeorar las cosas ya que insultó larga y cruelmente a un anciano judío que rezaba de rodillas en dicho lugar. Además trató de robarle plata a Dave Abell cuando vio que los ingresos no le alcanzaban. Lo echaron apenas concluyó la gira. "(Greely) estaba por la plata -señala Schaffer-. Pensaba de una forma poco realista y creyó que seríamos millonarios de un día para otro... No quiso enfrentar los malos momentos y ahora maneja camiones".

En la búsqueda una nueva voz, el baterista Rodney Beasley, que vivía en Sarasota, Florida, le comentó que en el mismo garage donde él ensayaba tocaba una banda llamada Caudron y le recomendó que chequeara al cantante: Matthew Barlow. "Sólo conocía a Iced Earth -dice Matt- porque había escuchado una o dos veces por la radio algunas canciones del Stormrider (...) no sabía que era una banda con contrato y que habían hecho dos álbumes". Jon llamó a Barlow para audicionar, tras haber probado con varios otros y después de meses en el que tuvo que demostrar y pulir su desempeño vocal, finalmente lo enroló.

Ahora con Barlow se podía vislumbrar un mejor futuro. Si bien el tercer disco pudo haber sido un buen recomienzo, lo peor estaba por venir... ARRIBA

LOS NUEVE INFIERNOS DE ICED EARTH

Era 1995. Desafortunadamente, así como el tour de 1991 había inspirado la creatividad de Schaffer, todos estos malos ratos hicieron réplica en su estado de ánimo. Durante el proceso de composición, Jon no estaba contento y ello se reflejó en el álbum. Burnt Offerings (1995) es un disco denso, lleno de furia, rabia y enojo, negativo y oscuro. Hasta la carátula dio a conocer el hecho. La portada, totalmente deathmetalera, muestra a un demonio sacado de una ilustración del libro La Divina Comedia de Dante Alighieri, que Jon había escaneado de un ejemplar editado el siglo XIX. Por ejemplo, el tema título que abre el álbum, cuyas letras son el espejo rabioso de lo vivido esos tres años. "Estaba nervioso con esa, realmente no salió como quería, los demás me decían que estaba paranoico. Estaba preocupado de que fuera la que empezara el disco. Muestra lo que hemos pasado estos años y hace que todas las canciones sean como un ofrecimiento, nuestros sentimientos más profundos. También advierte a la gente de este negocio que nos quiera cagar otra vez. Hay mucha rabia en ese tema, pero así salió".

No estaba feliz con el resultado de Burnt Offerings ni satisfecho con la composición ni los performance, incluyendo el suyo. "Las grabaciones de la batería fueron una pesadilla absoluta. Le tomó a Tom Morris (productor) aplicar todos los trucos de ingeniería sólo para terminarlas". Hasta con Matt se sentía decepcionado porque no fue capaz, según Jon, de interpretar bien las líneas vocales que tenía pensadas.

Con Burnt Offerings, Iced Earth recibió los peores reviews de su carrera y las más bajas ventas en Europa, aunque en Estados Unidos subieron de 3 a 8 mil copias. En Japón fue tal el impacto que se dejarían de distribuir discos de Iced Earth hasta bien entrada la segunda mitad de la década. El tour fue horrible. Jon nunca se había sentido más avergonzado en su vida cuando en festivales tocaron como "un grupo de garage. Realmente quería esconderme". Incluso tuvieron que suspender unos shows con Rage porque la banda simplemente no podía pararse en un escenario.

En comparación con Stormrider, para Jon el LP fue un retroceso. Sin embargo, el disco cuenta con temas que se han transformado en clásicos de la banda. En tiempos adversos también fue capaz de hacer buena música. Aunque se cuentan piezas de la talla de Burnt Offerings y Diary, uno de los clásicos es Last December, y el otro, el increíble Dante's Inferno, de 16 minutos que musicalmente recuerda a los mejores riff de Night of the Stormrider y que sus letras recrea el viaje a los nueve planos del Infierno: "Fue todo un desafío (...) Estoy orgulloso de esa canción... ¡Y lo estoy también del álbum! No me arrepiento de nada de lo que he hecho (...) Lo bueno es que a muchas personas les gusta el disco, lo que demuestra que no fue malo del todo () Burnt Offerings (sin embargo) es un período de mi vida que no quiero volver a repetir y no escribiré canciones como esas nunca más".

Después de tres años de frustraciones, Jon llegó incluso a pensar que era el tiempo de terminar con el grupo. A pesar de que Night of the Stormrider fue un álbum exitoso dentro del underground metalero europeo, el grupo tenía en su haber discos que sólo habían tenido acogida en Alemania, Grecia y algo en Japón. Ni hablar de Estados Unidos, donde no se les conocía. Tampoco Schaffer podía encontrar una formación estable. Contaba en Randy Shawver y Dave Abell con un gran apoyo, pero recién en el tercer álbum había encontrado a un cantante estable y que los bateristas con que había tocado casi no existían. Entre pensamientos oscuros, Schaffer comprendió que la disolución de Iced Earth era la solución más fácil; en una postura autocrítica, sabía que las canciones del último disco no habían sido sus mejores. Asumió toda la responsabilidad como líder y compositor de la banda y se levantó.

No había que terminar nada, todo lo contrario, sólo seguir trabajando de mejor manera: "Puedes tener al mejor cantante del mundo, la mejor primera guitarra, al mejor baterista... lo mejor de todo, pero si no hay canciones, no hay nada".

Jon Schaffer había sorteado con éxito la prueba más dura de su vida... ARRIBA

LA VUELTA DE ICED EARTH COMO THE HELLSPAWN

Borrón y cuenta nueva, Schaffer decidió que 1996 era el año perfecto para reivindicarse. Primero, le tiró sin piedad el sobre azul al baterista y, segundo, negoció con Century Media un contrato "algo mejor".

La oportunidad de oro llegó gracias a Spawn, la serie de cómics más exitosa de los noventa en Norteamérica, la historia de un asesino contratado por el gobierno federal que muere y vende su alma al Demonio para volver a ver su amada esposa, pero regresa a la Tierra engendrado en el HellSpawn: "Firmó un muy mal acuerdo, como algunos músicos (en una indirecta alusión a Century Media)".

Sucedió que a principios de 1996 se anunció la adaptación al cine del cómic, además de una versión de dibujos animados para HBO. Como Jon era fanático de Spawn, al enterarse de la noticia quiso de inmediato participar en la banda sonora.

Matt y Jon viajaron a Atlanta donde se efectuaba una convención de cómics y conocieron a Al Simmons, jefe del Depto. de Promoción de McFarlane Productions, creadores de Spawn. Se presentaron, Jon ofreció sus servicios para una eventual banda sonora y le mostró una maqueta del tema que se conocería como Dark Saga. Así entablaron una muy conveniente amistad. Simmons, interesado en la banda, le presentó a Schaffer nada menos que al mismísimo creador de Spawn, Todd McFarlane. Aprovechando el contacto, Jon le preguntó si podía encargar de la carátula de su próximo álbum. McFarlane asintió y le prestó una de las ilustraciones que aparecería en la edición #50. Una cosa llevó a la otra: McFarlane entregó la portada y Iced Earth decidió hacer un álbum sobre Spawn, una especie de promoción cruzada: la gente del cómic daría a conocer a Iced Earth en Estados Unidos, y la banda mostraría a Spawn en Europa. Trastornado por la idea, sólo le tomó cinco semanas escribir las canciones: "Todo salió muy fácil, estaba muy contento e inspirado. Hice (la balada) I Died for You en media hora, la música y las letras, ¡todo! Hacía tiempo que no me sentía tan bien".

De inmediato la banda se concentró en Morrisound Studios, en Tampa, y grabaron el álbum que titularían The Dark Saga en menos de un mes. A falta de un músico oficial que se hiciera cargo de los tarros, el baterista de sesión Mark Prator se ocupó del -fabuloso- trabajo. Mientras que el bajista que estuvo al lado de Jon desde los tiempos de Purgatory, Dave Abell, abandonó la banda. Él tomó parte de las grabaciones pero al terminar la producción, le comunicó la decisión de irse porque iba a casarse. En su reemplazo llegó Keith Menser quien solamente apareció en las fotos del disco. Su prioridad principal apuntaba a crear una compañía de diseño gráfico y se fue. Pero antes recomendó a unos amigos y así fue que James MacDonough fue contratado junto con el baterista Brent Smedley, ambos provenientes del conjunto Oracle de Jacksonville, Florida, para integrarse al tour.

"The Dark Saga es (1996) como nuestro segundo Stormrider -dice Schaffer-. Si Burnt Offerings había sido un paso atrás, The Dark Saga lo fue hacia adelante", según él, porque fue la primera vez que se preocupó realmente de escribir "canciones canciones", más enfocadas, maduras, sin tratar de hacerlas todas épicas. Cada corte del disco habla de un personaje o capítulo de Spawn: I Died for You trata de cuando descubre que su mujer vive con su mejor amigo... The Hunter es acerca de Ángela, el ángel que tiene la misión de matar al Engendro; Vengance is Mine, de un hombre que tortura niños y es asesinado por el protagonista, mientras que la trilogía The Suffering (Scarred, Slave to the Dark y A Question of Heaven), es la versión de Jon acerca del final de la historia.

Gracias al famoso productor Jim Morris, quien se transformaría en el miembro invisible de Iced Earth, la calidad del sonido del álbum fue lejos la mejor hasta ese tiempo, como así el trabajo de los músicos de los que la vocalización de Barlow fue lo más sobresaliente. Su voz había alcanzado un nivel impresionante al conocido en el álbum anterior por causa del empuje y exigencia de Jon hacía el pelirrojo cantante. Se transformaría en el nuevo emblema de la banda. Muchos han comparado su timbre con el del guitarrista y vocalista de Kiss, Paul Stanley, eso que nunca ha sido fanático de la legendaria agrupación, distintivo que le trajo tanto admiradores como detractores.

El "crossover" promocional iba a toda marcha. The Dark Saga se vendía en las tiendas de cómics y el disco se tocaba en las convenciones. Pero en perjuicio de Iced Earth, las negociaciones para incluir una canción del grupo en la banda sonora de la película o la serie animada, que habría significado una fuerte presencia en el mercado estadounidense, fracasaron por la "falta de visión" de Century Media y por la decisión de McFarlane de hacer la música del film con la mezcla de bandas de rock y metal con música techno. Así, otra vez, Iced Earth no tendría promoción en su país.

El hecho de estar unidos a un sello europeo incapaz de entrar a EE.UU. no era el único factor que influía, según Schaffer, en que su banda fuera casi desconocido allá. La forma de la industria musical norteamericana tenía un alto grado de culpa: "Es el lavado de cerebro que existe, las personas no pueden respirar y pensar por su cuenta. (Medios como) MTV y las radios influyen en la manera que la gente piensa de la música. Puedes vender cualquier porquería al público americano si lo promocionas bien. Si tuviéramos una de nuestras canciones en la rotación, venderíamos toneladas de discos. (En Estados Unidos) es un asunto de marketing y plata... En Europa y Japón, es cuestión de talento".

En Europa, Iced Earth volvió a ganarse el respeto del público. La banda al fin tenía una formación sólida para los conciertos y se encaminaron en su gira más exitosa hasta ese momento. Una encuesta de la revista Rock Hard puso a The Dark Saga entre los cinco mejores del año y a la banda dentro de los top ten.

Pero la mala fortuna seguía persiguiéndolos. Durante uno de los festivales de verano, en Berlín, Jon sufrió una grave lesión al cuello (sí... por el cabeceo o headbanging) y paró en el hospital. La gira estaba en sus primeros pasos y faltaban 30 presentaciones por hacer en las siguientes seis semanas. Los doctores le indicaron que debía parar, pero al temor de que se repitieran los días oscuros de la era Burnt Offerings, Jon decidió seguir con inyecciones periódicas para evitar el dolor, aun sabiendo que se provocaría un daño permanente. Prácticamente se molió una de las vértebras del cuello, pero ignoró el problema hasta el 2000 cuando decidió someterse a cirugía: "Con lo bien que nos estaba yendo, no quería parar en lo más mínimo con la banda". ARRIBA

LA REVISIÓN DE LOS DÍAS DE PURGATORIO

Por el contrario, en adelante vendrían los años más ocupados de Iced Earth. Ahora que Jon contaba con un cantante estable, decidió realizar un postergado anhelo: regrabar las canciones antiguas. Days of Purgatory (1997) se llamó el doble CD.

Esto salió de la idea preliminar de lanzar el demo Enter the Realm remezclado. Schaffer aprovechó el momento para volver a grabar material de los dos primeros álbumes y remasterizar algunas canciones del tercero. Las guitarras originales quedaron en casi todos los temas y se regrabaron la batería y el bajo de los demos, por Smedley y MacDonough, respectivamente. Matt se encargó las voces, excepto en Stormrider que las hizo Schaffer. En esta compilación también se reversionó Winter Nights, un tema que no apareció en ningún demo de Purgatory y que había sido grabado a finales de 1986 en 24 pistas.

Con Days of Purgatory Jon se sacó una espina que le molestaba de hacía años: "(Los dos primeros álbumes) siempre me han fastidiado, las mezclas y los tonos, sobre todo las voces del disco debut. El que cantó (Greely) en el segundo hizo un muy buen trabajo, pero las mezclas finales y masterización fueron malas (...) Estaba decepcionado con el resultado final".

Fueron revisitadas canciones como Written on the Walls (rebautizada por Barlow como Cast in Stone), Pure Evil y Travel In Stygian . De esta manera acercaron los temas antiguos a los nuevos fanáticos. En todo caso esta no sería la última vez que Schaffer volvería a trabajar sus primeros discos. Además, y aunque suene increíble, en agosto hicieron la primera gira norteamericana fuera de Florida, cinco shows en el centro oeste del país.

En este álbum doble aparece una nota de Jon que se transformaría muy luego en el acta de guerra en contra del Nu Metal que arremetía en los Estados Unidos:

"AQUÍ VIENE LA REVOLUCIÓN!!!! ¿Qué es lo que quiero decir con esto? Que Iced Earth seguirá en lo suyo. El metal no es algo que pase, es un estilo de vida. Es actitud, es fuerza, es lo que quieras que sea. Ha estado acá desde los sesentas y nunca se irá. Han habido épocas en la historia de la música en que el metal ha sido "cool" y no, pero que las modas vayan y vengan nunca me ha importado. Lo único que me preocupa es Iced Earth y lo que hacemos.

"Sí, ha sido irritante, frustrante e incluso hasta deprimente, cuando la gente nos ha dicho que estamos pasados de moda... ¿pero saben? Que se vayan a la mierda, porque esto lo hacemos por nosotros y nuestros fans, y las opiniones de los que siguen la moda nos importan una mierda. Somos los mejores en lo que hacemos, doce años de trabajo sólido y dedicación están pagando y nuestro número de seguidores crece cada día.

"La mejor cosa que pueden hacer, como fanáticos devotos, es pensar por ustedes y ser sus propios líderes. Los poderes fácticos siempre han manipulado a las audiencias con una saturación torrentosa de técnicas lavacerebros. La mayor decepción sin embargo, es cuando se leen entrevistas a otros músicos del mismo género en las que niegan repetidamente sus raíces metaleras siendo que estaban, o todavía están, tocando riffs de metal. Estos individuos, a los que levanto mierda de perro en honor máximo, son los verdaderos poseros de los noventa. La primera persona o corporación que haya venido con preceptos de marketing a decir que el metal no valía la pena, puede meterse sus dichos por el culo.

"Somos metaleros y estamos orgullosos de serlo. Iced Earth madurará, pero cuenten con que seremos fieles a nuestro arte. FUCK TRENDS AND FUCK POSERS!!! Jon Schaffer.- ARRIBA

EL NACIMIENTO DEL SER ABOMINABLE

Jon decidió entrar en una batalla directa contra la industria "metalera" norteamericana y provocar una revolución con Iced Earth a la cabeza. Lamentablemente, el guitarrista Randy Shawver no pudo seguir la causa. La mano derecha de Schaffer, que lo había acompañado en todos los discos, se sentía cansado y ya no estaba contento en la banda. Así que optó por apartarse. "En su defensa tengo que decir -comenta Jon- que es muy difícil mantener el entusiasmo después de tantos años de pelea". En noviembre de 1997, en Grecia, fue el último show con Randy.

La banda se mudó al sur de Indiana, a tres horas del lugar adonde creció Jon, y de inmediato se puso cabeza abajo en la composición de los temas para el próximo álbum y en la búsqueda de un nuevo primer guitarrista.

Publicó avisos de "se busca" y cientos de cintas llegaron, entre las que estaba la de un chico de veinte años -que sólo había tocado cinco shows en toda su vida- llamado Larry Tarnowski, de Chicago. Cuando Jon la escuchó, más que quedar impresionado con su forma de tocar, le sorprendió el hecho que entre las principales influencias nombradas por Larry se encontrase Iced Earth, que los seguía desde Night of the Stormrider cuando sólo era un pre adolescente. Jon explica su inclusión: "Larry es muy buen guitarrista líder, pero la razón de por qué obtuvo el trabajo es que también es un muy buen guitarrista rítmico (...) La mayoría de las primera guitarras no pueden tocar las rítmicas bien (porque) se quedan haciendo escalas todo el día y no le prestan atención a lo otro".

Así, con algo malévolo vendría el siguiente disco de Iced Earth. Después de The Dark Saga, Jon empezó a trabajar en su propio cómic que, como ha adelantado, se trata de un endemoniado ser creado por una sociedad secreta que viaja por el tiempo y altera el curso de la Historia Humana. Mezcla elementos de civilizaciones antiguas, extraterrestres, conspiraciones, anticristos, etc. Algo de la saga que llamó "Set Abominae" lo mostró en Something Wicked This Way Comes, editado el 15 de junio del '98. En la portada se muestra al personaje y en la nueva trilogía de la banda, Something Wicked, se encuentra el espíritu de la trama. No se trata de un disco conceptual, pero lo anterior define al álbum.

Este es el trabajo más diverso y variado de Iced Earth, una montaña rusa entre canciones furiosas en las que Schaffer vuelve en cierta medida ocupar esos riffs afilados de antaño en temas como Something Wicked, y baladas entre las que se encuentran Melancholy (Holy Martyr) y Watching Over Me, dedicada a la memoria del gran amigo de Jon, Bill Blackmon. Otros momentos notables son la apertura mid tempo Burning Times y la tremenda instrumental maidenezca, 1776, cuyo origen se remonta a los años de Purgatory. Por segunda vez produjo Morris y Prator tocó la batería en vez de Smedley, quien no pudo hacer lo suyo debido a problemas personales. Ya que Shawver y Abell no estaban presentes, Something Wicked This Way Comes fue el primer disco Iced Earth enteramente escrito por Jon Schaffer. Barlow aparecería en los créditos de algunas letras. Pero toda la música, hasta la melodía de las voces, fue por parte del guitarrista. Sólo una señal de que el "encabronamiento" de Schaffer se iría destapando más y más al punto de tener hoy más de algún enemigo y personas que rechazan la manera de cómo maneja su banda.

Pero también subió la cantidad de fanáticos. Fue gracias a este disco que Iced Earth empezó a ser reconocido en el mercado norteamericano. Antes de que terminara el año ya se habían vendido 20 mil copias y el grupo hizo tres extensas giras por Estados Unidos y Canadá entre agosto y junio del '99. Mientras, Something Wicked This Way Comes alcanzó a colarse en el Top 20 de Alemania, lo mejor que había logrado Century Media en ese país hasta la fecha. Para ganar más adeptos en EE.UU., grabaron un single exclusivo para difusión radial con cinco temas en él: Melancholy, Shooting Star de Bad Company, Watching Over Me, Electric Funeral de Black Sabbath, y I Died for You. Pero Century Media no pudo distribuirlo a las estaciones. Luego, The Melancholy EP fue lanzado en una edición limitada de mil 500 copias en 1999 y otra de forma ilimitada a principios del 2001, incluyendo un cover de Judas Priest, The Ripper, y Colors en vivo.

En Europa mientras tanto, una docena de festivales entre los que pisaron Wacken y Dynamo, una pequeña gira con Blind Guardian por España y conciertos por todo el continente. A decir verdad, nunca hasta ahora le había ido tan bien al grupo. La popularidad de Iced Earth estaba en alza como también su solidez musical en escenario, incontenible desde los días de The Dark Saga. Por eso, Schaffer decidió que era el momento justo para hacer el primer álbum en vivo... ARRIBA

ATENAS EN TRES DISCOS Y CON EL MAGO EN OTRO

Jon quería hacerlo especial por lo que escogió Grecia para grabarlo, porque ese fue el primer país, junto con Alemania, que había recibido a la banda con los brazos abiertos y desde aquella gira en 1991, su lealtad ha perdurado hasta en los más duros momentos. Premió a los griegos por su "lealtad y devoción". En enero de 1999 viajaron a Atenas especialmente para grabar el álbum. Los fanáticos enloquecieron y provocaron una especie de beattlemania metalera. Barlow agrega: "No teníamos ni idea de cómo iba a ser, pero en el aeropuerto las personas nos esperaban con lienzos y gritos". Schaffer: "Era una locura. Los fanáticos nos paraban en las calles y llegaban al hotel. Ya no se ven cosas como esas".

The Rondon

d3 y 24 de enero, dos noches seguidas en el Rodon Club, con dos diferentes sets en cada show, dieron forma a uno de los mejores discos en vivo de la historia del metal: Alive In Athens, un triple CD que incluye 31 canciones, más de la mitad de todo lo que Iced Earth había escrito, ejecutadas a un nivel descollante y con versiones de temas clásicos de Iced Earth y Night of the StormRider años luz mejores que las originales y las hechas en Days of Purgatory.

En seis meses Alive In Athens se transformó en disco de oro en Grecia, un tremendo logro si se considera que el último álbum del género que lo había alcanzado había sido Fear of the Dark de Iron Maiden, en 1992. Hoy es disco de platino en dicho país.

Sin ningún descanso desde The Dark Saga, se cerró el ciclo más extenso de Iced Earth. La banda tomó vacaciones después del tour de Something Wicked, pero Jon Schaffer no. Ocupó el break para juntarse con Hansi Kürsch de Blind Guardian y hacer Demons & Wizards. El proyecto se originó por accidente, cuando Jon visitó a Hansi durante la gira de Days of Purgatory, en 1997, después de una fiesta: "Estábamos aburridos, empecé a tocar la guitarra y él (Hansi) a cantar". Así salió la canción My Last Sunrise. Intercambiándose cintas entre Estados Unidos y Alemania vía correo, Schaffer escribió la música y Kürsch, las líneas vocales y letras. "En Iced Earth, tengo que escribir todo, hasta las armonías y melodías. Ahora Hansi vino con estas mágicas líneas". En julio de 1999 se juntaron en Florida y grabaron las 13 pistas que formarían el primer y hasta ahora único álbum de Demons & Wizards, el cual se editó en enero de 2000 en Europa y febrero en los Estados Unidos a través de SPV Records. Schaffer se encargó de la guitarra rítmica, leads y bajo, el productor Jim Morris de la primera guitarra y Mark Prator, baterista de sesión de Iced Earth, de los tarros.

El poderío musical de Schaffer y la emoción lírica de Hansi se unieron en un álbum tan soberbio como exitoso. En Demons & Wizards se reconocen algunas de las canciones más potentes de la carrera de Schaffer como Heaven Denies y Blood on my Hands, entremezcladas con numerosos pasajes acústicos dentro de los temas, lo que se transformaría en un elemento más importante de ahora en adelante en las composiciones de Schaffer. Aquí está también la balada de atmósfera "barda" Fiddler on the Green y nueva trilogía Tear Down the Wall - Gallows Pole - My Last Sunrise, que trata de un duende creador del mundo que decide destruirlo porque lo ignoran y ningún hombre cree en él.

Demons & Wizards hizo una pequeña pero explosiva gira europea a mediados de ese año en la que se les unió el bajista de Blind Guardian y Sieges Even, Oliver Holzwarth, el reconocido batero Richard Christy, más Jim Morris y Ritchie Wilkison (Angel Dust) en las guitarras. El álbum vendió 200 mil copias -más que cualquier disco de Iced Earth de la era Barlow hasta ese entonces- y lograron una nominación a los Echo Awards, el Grammy alemán. Este disco le dio a Schaffer otro dividendo: el darle vitrina más grande a su banda principal dentro del círculo power metalero, en sectores donde aún no se les conocía, lo que de verdad se vería reflejado en el siguiente álbum.

Luego de terminada la gira en julio, Jon se operó de la lesión al cuello que arrastraba desde hacía cuatro años. En la cirugía le unieron dos vértebras y sacaron uno de los discos, por lo que su movimiento se vería limitado: "Mis días de headbanging terminaron. Me será difícil (porque) hay un daño permanente al nervio con el que tendré que lidiar por el resto de mi vida. () Si hago algo estúpido terminaría perdiendo la sensibilidad en la mano derecha y 30% de movilidad en mi cuello. Tengo que ser muy cuidadoso, estamos hablando de una carrera". Pero Jon no pensaba en descanso alguno, por lo que tres semanas después viajó a Alemania para actuar en Wacken, con cuello ortopédico incluido, la única presentación de la banda en suelo europeo ese año y con un nuevo hombre detrás de la caja... Jon le pidió a Smedley que se fuera y en marzo del 2000 fue anunciado el nuevo miembro oficial: Richard Christy (Death, Control Denied), quien había hecho el tour de Demons & Wizards. Wacken fue su primer show.

Y en noviembre vino otro integrante tanto o más talentoso que Christy, el tremendo bajista conocido por su trabajo en Death, Control Denied, Sadus y Testament, Steve DiGiorgio. Los dos experimentados músicos le entregarían una nueva dimensión al trabajo patentado de las guitarras, las voces y composición. Con esta tremenda formación Schaffer tenía presupuestado hacer el "gran disco de su carrera", un álbum conceptual acerca de su historia Set Abominae, pero se retractó porque no quería sacarlo con sello actual: "El siguiente trabajo sería el último álbum con Century Media, (Set Abominae) tiene un gran potencial para transformarse en una gran cosa y queremos que sea tratado como se debe. Century Media no se lo merece, tenemos que hacerlo con un sello que tenga visión (...) En Europa andan bien, pero en Estados Unidos son una mierda (...) La historia es demasiada como para dársela a estos perdedores". ARRIBA

EL SHOW DEL HORROR OTRA VEZ EN CARTELERA

Así, Jon aplazó el disco conceptual y empezó a trabajar en un álbum temático sobre cine de horror. Esta no era una idea nueva. Partió en 1997 cuando se habló de hacer un EP de cinco canciones basadas en películas de terror.

En los tiempos de Purgatory, había hecho el demo Horror Show y Schaffer, para su primer álbum del siglo XXI, no encontró nada mejor que titularlo de la misma manera. Horror Show fue lanzado en 25 de junio del 2001, debutando #1 en Grecia y se coló nuevamente en los Top 40 de Alemania, Holanda, y varios otros países de Europa. Cada tema, menos uno, se basó en personajes de estas historias: El Hombre Lobo, Damien de La Profecía, Frankenstein, Drácula y El Fantasma de la Ópera, entre otros. Incluso se ocuparon pedazos de antiguos temas de Purgatory para este álbum, como el riff principal de Jeckyl & Hyde. La única canción que sale del esquema es Ghost Of Freedom, basada en The Patriot y dedicada a las personas que han dado su vida por Estados Unidos (como se verá más adelante, Matt y Jon no se excluyen del gran sentimiento patriótico de los norteamericanos), que se transformaría en uno de los himnos de la banda después de los atentados del 11 de septiembre. También está el cover de Iron Maiden, Transylvania. Cabe señalar que Jon ya había instalado su propio estudio en Indiana, Schaffer Sound alias "The Dungeon". Aunque gran parte de este álbum fue grabado donde siempre, en Morrisound, fue la primera oportunidad en que se registraron pistas en otro estudio que no fuera el de Tampa desde que Purgatory hizo Psychotic Dreams.

Horror Show fue la producción más intensa desde Burnt Offerings, pero matizada los más que nunca elaborados coros de Matthew Barlow, con una solidísima base rítmica por parte de Christy y DiGiorgio. Lamentablemente, antes de que se editara el álbum, Steve se fue de la banda. Esto fue lo que pasó: el bajista había firmado un contrato en el que acordaba salir de gira con Iced Earth. Luego de grabar sus partes durante diciembre de 2000 y principio de 2001, sólo se presentó para la sesión de fotos. En las siguientes cinco semanas DiGiorgio no contestó a ninguno de los mails, llamados o faxes de Schaffer, hasta que el guitarrista recibió un corto mensaje del managment que decía que "por compromisos previamente fijados, (Steve) no podría hacer el tour". "Fue como una puñalada en la espalda -aseguró Jon-, me mintió. Ni siquiera tuvo los huevos para decírmelo en la cara". Schaffer sacó la foto de DiGiorgio y sus agradecimientos del álbum antes de que fuera lanzado y lo pateó al puesto de músico invitado, aunque en la versión doble americana, sí apareció como miembro oficial.

Jon, Matt y Larry se molestaron por la actitud de DiGiorgio ya que estimaron que sólo había tocado en el disco para dejar su nombre y ensanchar su currículum. El que se puso muy feliz con la noticia en cambio fue el anterior bajista. Jimmy MacDonough, quien incluso se había tatuado el logo de Iced Earth en la espalda, volvió a la banda.


Llegó el tiempo entonces para agendar el tour y surgió la oportunidad de oro que siempre buscó Jon para ganar más público en Estados Unidos: tocar con una banda realmente grande; en este caso, se trataba de Judas Priest. En la gira del Something Wicked, el show con más asistentes no había sido con más de tres mil... ahora con Judas Priest, calculaba Jon, actuarían ante 15 ó 20 mil personas. Así Iced Earth tendría una difusión enorme. Pero cuando todo parecía ir muy bien, los atentados a las Torres Gemelas frustraron las pretensiones de Jon y sus dirigidos. Como medida preventiva, Judas Priest optó por no viajar al país y posponer el tour hasta principios del 2002. Se le preguntó a Jon si podían acompañar a los británicos en esa fecha, pero por compromisos previamente fijados en Europa, no se pudo hacer nada.

Pero estos trágicos eventos traerían consecuencias más relevantes para el grupo, que partirían desde ese mismo momento: "Después de los ataques me cuestioné lo que había hecho de mi vida, si había alguna manera en que pudiera ayudar a la gente y hacer algo que realmente importara en vez de esta "ilusión" llamada industria de la música () Casi disuelvo la banda tras los atentados porque pensaba que lo que hacía con mi banda era bastante insignificante. Pero después de meses y meses de reflexión me di cuenta de que realmente no importa que la industria sea una mentira porque mis canciones son de verdad"

La mala suerte parecía condenar a Iced Earth al anonimato en su propio país, pero el destino se apiadó. Al grupo le llegó una oferta de Megadeth y Anthrax para tocar con ellos en todo el país y Jon ni lo pensó. Había que hacerlo. Mientras se hacía este tour, Century Media lanzó una caja de cinco cedés llamada Dark Genesis. En ella se encuentran los tres primeros discos de la banda totalmente remezclados por Jim Morris y con nuevo artwork hecho al estilo cómic de los últimos álbumes, Something Wicked, Alive In Athens y Horror Show. Luego cada una de estas reediciones sería lanzada por separado el 2002 y se dejarían de imprimir las originales, las que en este momento pasan por el proceso de convertirse en piezas de colección.

También está remezclado el demo Enter the Realm y un CD de covers llamado Tribute to the Gods, grabado en los estudios de Jon, en el que se homenajea a conjuntos que influyeron a Iced Earth como Kiss, Iron Maiden, Black Sabbath, AC/DC y Judas Priest, entre otros. "Este fue un proceso muy distinto -escribió Schaffer- porque sólo había tocado seis o siete covers en toda mi vida. Alguna de estas canciones calificadas de "simples", fueron para nosotros un gran desafío y sentimos un nuevo respeto por los artistas que originalmente las grabaron".


En Europa se aparecieron recién a principios del 2002, pero la espera valió mucho la pena. Iced Earth actuó por el viejo continente con un show extraordinario, con distintos escenarios con rampas a lo Maiden, juegos de pirotecnia y luces, más una extensa revisión a toda la discografía. Jon: "El primer escenario fue The Metal Stage, en el que tocamos temas de los tres primeros discos. Luego, el segundo set, con motivos egipcios en el que hicimos canciones de The Dark Saga y Something Wicked, incluyendo las trilogías. La última fue el set del Horror Show".

De vuelta en Estados Unidos giraron como banda principal junto a Jag Panzer y los suecos de In Flames. En estos show, después de varios minutos de samples de música épica y efectos de iluminación, Matt Barlow llegaba al escenario portando en su mano y hombro la bandera norteamericana, mientras Jon Schaffer interpretaba con su guitarra una metalera "Star-Spangled Banner", el himno nacional de Estados Unidos. En particular, "nuestro show el 10 de abril en Nueva York -recuerda Jon-, trajo lágrimas a mis ojos cuando empezamos con el himno por lo de 9/11. La canción me recuerda a nuestra libertad y envía el mensaje que si alguien nos viene a huevear, está hueveando con el país equivocado". Horror Show había sido el disco que más se había vendido del grupo, pero no era el favorito de Jon: "Something Wicked y Stormrider son mis preferidos. Horror Show fue distinto porque tuve que restringirme al tema, no fue tan personal y no pude tratar las letras con la profundidad que quería. El 2000 tuve algunos problemas (operación, divorcio) que hicieron las cosas más difíciles (...) Le falta esas canciones íntimas que hacen a Iced Earth especial". ARRIBA

ICED EARTH HACE HISTORIA

En la mitad de 2002 Schaffer empezaría a fijar lo que sería el siguiente disco: "Mi meta es hacer un álbum mucho más dinámico y provocador. Me sentí acorralado en cierta manera con los temas de Horror y ahora espero sacar cosas más heavy y emocionales. Será mucho más personal que Horror Show".

Sin embargo no se refería a la realización disco conceptual Set Abominae, y muchos se preguntaban por qué el siguiente no sería la continuación de Something Wicked. Schaffer estaba en esos meses envuelto en negociaciones para lograr un nuevo contrato con algún sello discográfico, por lo que prefirió esperar y asegurarse que el sello con que firmara demostrara hacer un buen trabajo y "ser un buen compañero de negocios", y para eso no quería tirar "el que siento que será el trabajo más importante de mi carrera. No significa que vaya a hacer menos para el próximo disco de Iced Earth o Demons & Wizards, sino que es más fácil hacer un álbum lleno de canciones la raja que llevar toda una historia original a la música". Schaffer planea durante un año completo escribir el álbum y el libro de cómic, simultáneamente, el que no saldrá antes de 2006.

Las negociaciones fueron tan arduas que se vieron obligados a posponer los tours de Japón y Sudamérica. Pero Jon ya trabajaba en los futuros discos incluso antes de definir el sello. En noviembre de 2002 dio a conocer el nombre del trabajo: The Glorious Burden, que basaría su temática en hechos históricos desde la Independencia y Guerra Civil americana, la batalla de Waterloo, Atila el Huno, hasta el piloto de la Primera Guerra Mundial, Manfred Freiherr Von Richthofen, más conocido como Barón Rojo.

Schaffer ha sido toda la vida amante de la historia militar, cuando niño estaba "literalmente obsesionado leyendo acerca de los padres fundadores y la Revolución" y creyó que era el momento oportuno para hablar de lo que había aprendido: "Siempre leo más libros de historia que cualquiera de ficción () La mayoría de mis canciones han sido sobre fantasía oscura, ciencia-ficción u horror, pero esto es un reto porque nos estamos enfocando en la vida real y en muy trágicos eventos, así que es nuevo para Iced Earth".

Y cuando hablaba de la dimensión más personal del trabajo, se refería a lo sentimientos que despertaron a raíz de los acontecimientos ocurridos en su país: "Todo lo que ha pasado últimamente en el mundo nos ha afectado así que ciertamente mostraremos más de nuestro patriotismo a través de estos temas".

Pasó que 2003 fue recibido con una muy buena noticia. Sin especificar los puntos acordados, el 16 de enero el sitio oficial anunció que Iced Earth había firmado contrato con el sello independiente alemán SPV/Steamhammer, el mismo que había hecho el excelente trabajo con Demons & Wizards, lo que había convencido a Schaffer para trabajar con ellos. Palabras del director de SPV, Manfred Schütz: "Iced Earth es una de las mejores bandas de Heavy Metal y todavía hay mucho potencial en su creatividad. Iced Earth se ajusta a nuestro repertorio perfectamente y estoy muy contento que la banda haya decidido continuar con su éxito en SPV".

La otra noticia importante antes de entrar a grabar fue la partida del guitarrista Larry Tarnowski, en marzo. Se esgrimió la razón de que había optado por seguir sus estudios universitarios y se le deseó la mejor de las suertes, pero el tema levantó cierta polémica tras una entrevista que Schaffer dio explicando la salida y dejando notar, otra vez, la impopular manera de cómo el líder llevaba el grupo. Tarnowski le había hecho ver su frustración al no poder participar en el proceso creativo o simplemente por limitado aporte en los álbumes, donde sólo tocaba los solos. "Debió haber tocado como dos minutos en todos los discos, así que entiendo. Le dije que se fuera a estudiar o hiciera una carrera". Cuando se le sugirió que a Tarnowski se le pudo haber dicho que estuviera más en el disco, Jon interrumpió: "Bueno, entonces no sería Iced Earth, ¿cierto? Podría haber dejado tocar más a Larry para tenerlo contento, puedes dejar a otras personas escribir sus propias cosas para ser amable, pero eso podría arruinar tu carrera. Algunos pueden componer y otros no. Si pueden, ¡¿por qué no empiezas sus propias bandas?!" Jon obviamente sabe cómo quiere sonar y cómo quiere que sean los álbumes.

En Iced Earth no hay espacio para los guitarristas líder. Para Jon solamente están por los solos, todo lo demás lo graba él. "Hay un montón de bandas por ahí con guitar-heroes y tienen que tener un solo en cada canción, pero yo no creo así". Pero como igual los necesita en algunos casos, y sobre todo en vivo, llamó a Ralph Santolla, guitarra que fue parte de la gira de Death el '93 con el disco Individual Thought Patterns.

Y seguía tomando forma The Glorious Burden, que por los comentarios grandilocuentes de Schaffer, iba generando cada vez más expectativas. Anunció que la idea musical original de Gettysburg la había botado para dar paso la creación de una nueva trilogía épica. En media hora se narrarían los hechos de estos tres días de batalla que cambiaron el destino de la Guerra de Secesión, en 1863. Sería el primer tema de Iced Earth con arreglos sinfónicos y para ello, y gracias al sello, no escatimaría recursos. Jon Schaffer contrató nada menos que a la Orquesta Filarmónica de Praga y a mediados de mayo viajó, junto con Jim Morris, hacia dicha ciudad para grabar las partituras. "Fue una tremenda experiencia escuchar a una orquesta de 55 piezas tocando mi música, un momento que nunca olvidaré".Pero la grabación del disco ya había empezado antes en abril y todo menos la batería fue registrado de The Dungeon. Todo hasta junio iba sobre ruedas, pero como se trataba de Iced Earth, nunca faltaban los improvistos en los momentos más inoportunos. Y este puso en jaque la integridad del grupo. ARRIBA

EL ADIOS DE BARLOW A LA MÚSICA

Como también para Jon, los atentados a las Torres Gemelas causaron un gran impacto en Matt, tanto así que su perspectiva acerca de la vida y los objetivos que se había planteado habían dado un giro en 180 grados. También pensó que, después de todo, lo que estaba haciendo con Iced Earth no tenía relevancia ya que no podía ayudar "en lo que verdaderamente importaba". Pero a diferencia de Jon que optó por continuar con la banda, que hasta incluso quiso tratar estos temas en sus nuevas composiciones, Matt decidió alejarse. Ya no se sentía cómodo con el estilo de vida que levaba, que lo que era y hacía no valía la pena ya no deseaba cantar más.

En diciembre de 2002 un mes antes que se firmara con SPV, Matt y Jon se sentaron a conversar sobre el futuro de la banda y de lo que sería mejor para el cantante. "Le dije -Matt- que mi espíritu ya no estaba en seguir haciendo música y que dejaría mi puesto en la banda para dedicarme a lo que sería una carrera que me satisficiera más y me llevara a una vida más plena". Pero Jon no aceptó su carta de renuncia, le pidió que no tomara una decisión de la que viviría para lamentarse porque "teníamos un nuevo contrato -argumentó Schaffer- y porque había escrito lejos el material más sólido hasta ahora".

La persuasión logró el efecto deseado. Por la lealtad de Barlow hacia al grupo, lo intentaría una vez más. Así llegó el momento de grabar las voces para The Glorious Burden lamentablemente, Matt desde su corazón ya se había apartado de Iced Earth y esto se notó en las sesiones. Dice el líder: "Cuando vino y cantó, fue terrible. Era obvio que no estaba motivado en lo más mínimo. La emoción, la convicción, ya no estaban ahí. Fue horrible. Nunca había visto a Jim Morris tan enojado en todos estos años que hemos trabajado juntos".

Aun así se concluyó la grabación completa con las voces de Matt. Pero cuando llegó el momento de viajar a Tampa y mezclar en Morrisound, al tercer día se dieron cuenta que esto iba de mal en peor. Morris trató de hacer su mejor esfuerzo al proponerle a Jon un cambio en el proceso de mezcla de las voces. Eso estaría OK según el productor.

Pero cuando empezaron a mezclar la épica Gettysburg (1863), Schaffer supo que habría que tomar una seria decisión: Jon detuvo la producción de álbum y habló con Matt para decirle que no estaba contento con su performance y que lo dejaba libre de acción. Así que Barlow se sacó la chaqueta de mezclilla, muñequeras negras, jeans, se cortó su larga y roja cabellera y se fue a terminar su carrera de Justicia Criminal para estudiar derecho y servir al nuevo Departamento de Seguridad de Estado Unidos. Ese fue el impensado fin de la era Matthew Barlow, dado a conocer el 2 de junio de 2003. "Fue la decisión que nunca quise tomar -se lamentaba Jon-. Siempre creí que Matt y yo íbamos a tocar juntos hasta viejos". Ahora, aunque pasaran dos, seis meses, o un año, dejaría congelada la grabación hasta encontrar un nuevo cantante. "The Glorious Burden es sin duda el mejor álbum que he escrito y prefiero no sacarlo antes que arrepentirme por el resto de mi vida porque no se hicieron las cosas como debieron. Es muy importante para mí". ARRIBA

ROCK STAR: SEGUNDA PARTE

El futuro de Iced Earth tras la ida de Matt era incierto. La, no decepción, sino frustración de los fanáticos era entendible. Schaffer se había encargado de hacerle mucha publicidad a su auto-proclamada obra maestra y ahora decía que quizás no fuera a salir en un año más y lo peor, que sería sin Barlow, el vocalista que por mérito propio se había transformado en LA voz de Iced Earth después de tantos intentos fallidos por parte de los otros.

Sólo dos meses después de la partida, el siguiente post que Jon Schaffer publicó en la página oficial causó tanto revuelo como la triste noticia anterior. Posted by Jon Schaffer on Thursday, July 31, 2003 at 9:34PM:

Oigan todos,

Bueno, el álbum está listo, y no sólo está listo, IT RULES!! Nunca había estado más complacido en todos mis años de grabación. ¡Salió de la forma que tenía que salir! Y ahora la gran noticia, ¡se trata de TIM OWENS en las voces e hizo un tremendo trabajo! Sé que habían muchos esperando a que esto sucediera y así fue... Honestamente les digo que nunca me había sentido mejor y en verdad estoy viendo el futuro con más entusiasmo que nunca Hasta la próxima, Jon.

Tim Owens, más conocido como Ripper, quien venía de una banda llamada Winter's Bane, quien había alcanzado la fama al ser el responsable de devolverle la vida a los legendarios Judas Priest en la mitad de los noventa, nominado al Grammy por el tema Bullettrain, la persona que había inspirado producción hollywoodense Rock Star, se transformaba en la flamante voz de Iced Earth.

Todo salió rápido porque Schaffer y Owens se conocían de hace años. Ripper: "Lo conocí en un show de Judas Priest cuando tocamos en Indianápolis en la gira de Jugulator, el '98. Yo estaba caminando afuera con sombrero puesto, viendo el merchandise, cuando Jon me vio y se acercó". "Hola -le dijo-, soy Jon Schaffer de Iced Earth, gusto en conocerte", a lo que Tim le respondió: "Sí, espera, ¡hable una vez contigo por teléfono !" Así pasó. En 1991 Jon lo había llamado porque supuestamente las dos bandas, Iced Earth y Winter's Bane, se irían juntas de gira por Estados Unidos, cosa que al final no se concretó. En esa "reunión", según recuerda Ripper, "Jon me dijo que cuando creaba su música, la voz que se imaginaba en su cabeza era la mía".

Se volvieron amigos desde aquel día y siempre hablaron acerca de trabajar en un proyecto. Empezó a fraguarse cuando justo antes de grabar la batería de The Glorious Burden, Jon le envió tres maquetas para que las trabajara mientras producía el LP de Iced Earth con la idea de grabar un demo. Esto cambió cuando Matt se fue de la banda y Jon, apenas pudo, llamó a Owens para preguntarle si era posible que cantase las canciones. El aún Ripper aceptó. Jon le envió una copia de las mezclas con las voces de Matt en el para que se las aprendiera y le ofreció reescribir tres de ellas, Red Baron/Blue Max, Waterloo y Valley Forge, pero por tiempo sólo se ocupó de la primera.

Tim Owens se demoró sólo cinco días en "clavar las voces", como diría Jon al borde del éxtasis: "Nada de lo que hemos hecho antes se acerca a The Glorious Burden. Es lejos el mejor álbum hasta ahora, en composición, performance y espíritu".

Lo de Owens se divulgó 20 días después que se confirmara la reunión de Judas Priest con Rob Halford, el 31 de julio, por lo que las impresiones, festejos o reclamos de los seguidores acerca del nuevo miembro de Iced Earth, no se hicieron esperar. Pero a la semana siguiente Schaffer volvió a sorprender cuando señaló que Owens sólo había sido contratado para registrar las canciones, por lo que no era integrante oficial. ¿La razón? Ripper todavía era el cantante de Judas Priest cuando grabó The Glorious Burden y aparecería en el disco como músico invitado. Mas la suerte le sonrió a Jon -ya era hora- cuando dos días de terminadas las voces de Tim, el 11 de julio, Judas Priest anunciara su reunión, dejándolo en libertad de acción. El ex-Priest estuvo mes y medio deliberando acerca de su futuro. "Me encantaría que Tim fuera el nuevo frontman de Iced Earth -confesó Jon-, pero tiene que quererlo si no, no será bueno para nadie". Pero afortunadamente para Schaffer, Owens quiso y decidió unirse al grupo.

"Cuando habíamos terminado de grabar -explica Tim- me di cuenta que había quedado absolutamente alucinado con las canciones y que me fascinaría cantarlas siempre () De vuelta a mi casa le dije a mi mujer que algunas veces deseaba que Priest volviera con Rob para que pudieran dejarme libre () Estoy muy emocionado porque es más reto que ponerse los zapatos de Halford () Iced Earth exige más de mi voz, un rango más grande de mis habilidades es usado en este disco". ARRIBA

THE GLORIOUS, "MARVELLOUS, ESPLENDOROUS" BURDEN

Rápidamente el sello fijaría el lanzamiento del álbum para el 27 de octubre y para el seis del mismo el del primer single de Iced Earth, llamado The Reckoning, el cual traería cuatro temas: The Reckoning (Don't Tread on Me), When the Eagle Cries versión acústica, Valley Forge y Hollow Man. Además, SPV le entregó un presupuesto para hacer no uno, sino dos video clips, los primeros oficiales del grupo, uno para When the Eagle Cries, con imágenes de 9/11, y el otro para The Reckoning en el que aparece el grupo completo en un set más convencional.

Jon y Tim viajaron dos semanas a Europa para promocionar el disco que, por razones de publicidad y retraso de la producción debido a la partida y llegada de miembros a última hora, postergaría su lanzamiento para enero de 2004. El 27 de octubre sacaron The Reckoning que, aunque su portada generó burlas dentro del medio por su evidente similitud con la del single de The Trooper de Iron Maiden, vendió en Europa nada menos que 40 mil copias en la primera semana y ocupó el puesto #13 en los charts de singles independientes de la revista norteamericana Billboard.

La postergación hizo que hubiera más tiempo para promocionar el disco, el que Schaffer ocupó para hacer declaraciones como "Tim es diez veces el vocalista que Halford fue", que Barlow sólo hacía letras y que nunca llegó con nada interesante escrito, que no se involucraba, que "Burnt Offerings con Tim Owens habría sido diez veces mejor", que Owens tiene carácter y Barlow era una persona insegura, que lo de las torres fue más bien una excusa porque no estaba convencido de lo que hacía, que esa era la gran diferencia con Ripper, que la voz de su actual cantante fue la que siempre quiso, etc, etc frases que los que aún estaban decepcionados con la partida de Matt las reprocharon enérgicamente, como también generó anticuerpos su discurso patriótico y la manera de cómo lo abordaba en el disco o que álbum era "de lo mejor que se había hecho en el negocio", que tiene "todos los ingredientes necesarios para ser un clásico del metal". Al fin tuvo la oportunidad de avalar sus dichos cuando el 13 enero fue el lanzamiento oficial de The Glorious Burden en sus tres versiones: una doble edición de lujo con todos los temas que se grabaron, la norteamericana sin el corte Waterloo y la europea sin la introducción de Star-Spangled Banner y Greenface, las tres con distintos órdenes en sus track list.

Después que The Reckoning se mantuviera un mes en los single-charts en Alemania, The Glorious Burden entró #15 y como segundo mejor debutante en la lista de álbumes vendidos, #24 en Austria, en Finlandia en el #30 y #39 en Suecia. El único revés en Europa fue Holanda, sólo posicionándose en el #80, cuando Horror Show había alcanzado el sexto lugar. En Estados Unidos Iced Earth logró los mejores números de su carrera. #145 en los charts de Billboard, y #4 en la lista de trabajos independientes de la misma edición, vendiendo cerca de 9 mil copias la primera semana. Hoy en día, un gran logro para una banda de metal con sello independiente.

Jon planea complementar el álbum con el primer DVD de la banda, simplemente titulado Gettysburg. Este tendrá imágenes de las sesiones de grabación con la Orquesta Filarmónica de Praga, un documental en el campo de batalla de Gettysburg, con Jon Schaffer de anfitrión que discutirá los lugares y detalles del hecho, un video 100% animado de la canción y dos DVD especiales con distintas mezclas de Gettysburg (1863). Todo esto dirigido por Mark Briody, guitarrista de Jag Panzer.

Schaffer comenta el propósito de este álbum: "En un mundo políticamente correcto, las cosas no se enseñan como deberían ser, así que ahora tienes un montón de personas que les importa una mierda y que dan por hecho que lo que tienen ha estado siempre. Asusta ver a estudiantes que les preguntas y no tienen ni idea () El sacrificio de cientos de miles de seres humanos en estos doscientos años es la razón de por qué pueden sentarse a jugar Playstation todo el día y vivir a salvos. Ojalá podamos hacer algo con el disco".

Su fascinación por la historia lo ha impactado no sólo como músico, sino también como comerciante. En Columbus, Indiana, Jon abrió una tienda de objetos históricos de colección llamada Spirit of '76 Collectibles, en la que vende cuadros, miniaturas, figuras de personajes, reliquias de batallas, etc.


Iced Earth, la creación de Jon Schaffer, cada vez toma más peso. Tuvo la fortuna de demostrar en todos estos años que ningún obstáculo es capaz de frenarlo, la valentía de enfrentarlos y la satisfacción de poder sentarse mirar con legítimo orgullo todo lo que ha hecho. Y esto no terminará acá, ni los éxitos ni los sinsabores. Esa es la carga gloriosa de los que se atreven a seguir sus ideales.

¿Quién le dirá entonces que ya está bueno? "Esta ha sido mi visión muy desde el comienzo, desde que empecé a tocar la guitarra que he escrito mis propias canciones () Si tienes tu propia visión, ¿por qué tendrías que abandonarla? () Por 20 años he estado en esto... No soy nuevo en el negocio... aún hay mucho camino por recorrer, pero todavía tengo fuego, determinación y garra para mantener a Iced Earth vivo". Y con todo, su visión se hace más cada vez más patente guste a quien le guste. "¡La Revolución está más cerca que nunca!"

Enter content here

Enter supporting content here